Es la especie más pequeña entre las ballenas barbadas: alcanza casi nueve metros de longitud en su etapa adulta y pesa cerca de nueve mil kilogramos. Su nombre científico, acutorostrata, tiene origen en las expresiones del latín acutus, que traduce puntiagudo, y rostrum, que significa hocico. Ello refiere a la forma característica de su cabeza, que culmina en forma triangular o en V. Se han descrito dos especies de estos rorcuales: la ballena Minke común (Balaenoptera acutorostrata) y la ballena Minke antártica (Balaenoptera Bonaerensis).
La ballena Minke común se distribuye en aguas tropicales, subtropicales, templadas e incluso polares, en áreas marítimas cercanas a las costas de todo el planeta. Suele ser una especie solitaria, salvo en temporadas de reproducción y crianza, y a diferencia de otros rorcuales, no se han determinado patrones migratorios claros en las diferentes poblaciones de este misticeto.
Por sus características morfológicas, esta especie puede ser confundida a primera vista con otras variedades de rorcuales como las ballenas de aleta, la de Bryde o la Sei. Sin embargo, al apreciarse de forma detenida, la Minke cuenta con rasgos inconfundibles. El primero es su tamaño, mucho menor que las especies mencionadas. El segundo es su cabeza, la cual sólo tiene una cresta y cuya forma puntiaguda es distintiva. El último son las franjas blancas visibles en sus aletas pectorales, que también son puntiagudas. Además, su aleta dorsal es más alta y se ubica más cerca de la testa. Al alimentarse, este rorcual expande sus pliegues gulares, y con sus barbas filtra peces pequeños como anchoas, caballas, arenques, capelanes y bacalao. La ballena Minke antártica se alimenta fundamentalmente de krill.
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) ha ubicado a esta especie en la categoría de preocupación menor. Sus mayores peligros antropogénicos son la pesca incidental, la contaminación química y el calentamiento de los océanos. En algunos países, como Japón o Corea del Sur, en los que la captura de rorcuales está permitida, la caza directa supone un riesgo para la preservación de dicho misticeto.
Una las zonas marítimas en las que se ha reportado esta especie en Colombia es el golfo de Tribugá, dada su abundancia ecosistémica y biológica. Aunque existe poca información sobre la ecología, la distribución y la ocurrencia de dicho rorcual en la zona (y en general en todo el Pacífico), los testimonios y registros de ciencia ciudadana, así como algunos artículos de divulgación científica, han corroborado la presencia de este cetáceo en la región. En otros países, como Escocia e Islandia, la ballena Minke es foco del turismo de avistamiento.
Ilustración de Gina Jiménez Vargas.